Ácido hialurónico: para qué sirve en medicina estética

ácido hialurónico para que sirve

Te miras al espejo y notas que tienes “cara de cansada”, o que el contorno de los labios se ha ido difuminando poco a poco, sin que sepas señalar el momento exacto en el que empezó a pasar.

El ácido hialurónico es la sustancia que más se usa en medicina estética facial para corregir justo eso, porque hace tres cosas que ningún otro producto consigue: Dependiendo de su densidad, podemos utilizarlo para hidratar la piel en profundidad, reponer volúmenes perdidos (Pómulos, temporal…) o bien trabajar para definir zonas de la cara como el arco mandibular. También podemos utilizarlo para definir y aumentar los labios o bien difuminar el famoso “código de barras” que son esas arruguitas que aparecen con la edad encima del labio superior.

Funciona tan bien precisamente porque es una molécula que ya está en tu propio cuerpo, así que al aplicarla el resultado se integra en la cara en lugar de notarse como algo añadido desde fuera.

Qué es el ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una molécula que tu piel, tus articulaciones y tus ojos producen de forma natural, y su función principal es retener agua, algo que hace con muchísima eficacia, ya que una sola molécula puede sujetar cientos de veces su propio peso en agua. Gracias a esa capacidad, la piel se mantiene hidratada, elástica y con volumen mientras el cuerpo sigue produciéndolo con normalidad.

El problema llega a partir de los 25 o 30 años, que es cuando empieza a disminuir la producción propia, no de golpe sino de forma progresiva, así que a los 40 la cara ya no tiene la misma firmeza que a los 25 aunque los cuidados hayan sido exactamente los mismos. Básicamente perdemos grasa y hueso de la cara, haciendo que los tejidos caigan.

Por qué disminuye con la edad

La bajada de ácido hialurónico no ocurre sola. Se suma a la pérdida de colágeno y elastina, y también a la disminución de la grasa que sostiene la mejilla desde dentro. Cuando estos tres factores se juntan, la piel deja de tener el soporte que tenía antes y empieza a caer. Es exactamente lo que ocurre, por ejemplo, con el surco nasogeniano, que se marca más cuando el pómulo pierde el volumen que antes sostenía la piel de esa zona.

Para qué sirve el ácido hialurónico en estética facial

Cuando se aplica en medicina estética, el ácido hialurónico no cumple una sola función, sino tres, y entender la diferencia entre ellas es lo que te va a ayudar a saber qué necesita tu piel en concreto.


Hidratación profunda

En su versión menos densa, el ácido hialurónico se usa para hidratar la piel desde dentro sin añadir volumen, y es la base de tratamientos como el skinbooster, pensados para pieles apagadas o deshidratadas que necesitan recuperar luminosidad antes de plantearse cualquier otro tipo de tratamiento.

Relleno de arrugas y surcos

En arrugas ya formadas o surcos marcados, como el código de barras sobre el labio superior o el propio surco nasogeniano, el ácido hialurónico rellena directamente la línea, y aquí no hace falta esperar semanas a que la piel reaccione por sí sola, ya que el efecto se aprecia desde la misma sesión.

Recuperación de volumen facial

En pómulos, labios o el contorno del óvalo facial, el ácido hialurónico repone el volumen que se ha ido perdiendo con los años, y para eso se utiliza la versión más densa del producto, pensada para dar estructura y proyección y no solo para rellenar una línea puntual. Dentro de esta categoría también existen densidades diferentes, no es lo mismo el hialurónico que utilizamos para los labios (Menos denso) que el que ponemos a nivel de hueso para crear volúmenes (Más duro)

Ácido hialurónico inyectable: en qué se diferencia de una crema

El ácido hialurónico aparece tanto en cremas de farmacia como en tratamientos médicos, y ahí está la confusión, porque comparten nombre, pero no hacen lo mismo. Una crema se queda en la superficie de la piel: hidrata, suaviza la sensación de tirantez y aporta algo de luminosidad, pero no llega a la zona donde se ha perdido volumen real, porque no tiene forma de atravesar la piel.

En cambio, el ácido hialurónico inyectable sí llega, porque se aplica con aguja en el punto exacto donde hace falta y actúa desde dentro, ya sea rellenando una arruga concreta o devolviendo volumen a una zona que lo ha perdido. Una crema puede ayudarte a mantener la hidratación de la piel después del tratamiento, pero no es capaz de crear ese volumen por sí sola.

En qué zonas de la cara se usa el ácido hialurónico

No todas las zonas necesitan el mismo tipo de producto ni la misma técnica, así que esto es, a grandes rasgos, dónde se usa y qué corrige en cada caso:

ZonaQué corrigeTratamiento
LabiosFalta de volumen, definición del contornoAumento de labios
PómulosPérdida de volumen del tercio medio facialVial de ácido hialurónico
OjerasSurco hundido, cara de cansadaRelleno de ojeras
Surco nasogenianoLínea marcada de la nariz a la bocaRelleno del surco nasogeniano
Labio superiorLíneas verticales de código de barrasCódigo de barras

Cada caso pide una valoración distinta, ya que la cantidad de producto y la técnica cambian según tu anatomía y lo que quieras conseguir, así que en la clínica esa valoración la hace siempre un médico del equipo, que es quien decide contigo qué tiene sentido hacer y qué no.

Cuándo se notan los resultados y cuánto duran

El efecto de volumen se aprecia desde la misma sesión, aunque la piel tarda unos días en asentar el producto por completo, así que el resultado final se valora mejor pasada una semana. A partir de ahí la duración depende de la zona tratada, de la densidad del producto y de tu propio metabolismo, pero como referencia:

  • En labios, entre 12 y 24 meses.
  • En pómulos y contorno facial, entre 12 y 18 meses.
  • En el surco nasogeniano, entre 12 y 18 meses.

La duración exacta depende del metabolismo de cada paciente, el tipo de tejido de la zona y la cantidad de producto utilizada. El ácido hialurónico se va degradando de forma progresiva, aunque en muchos casos parte del producto queda integrado en el tejido y el efecto no desaparece del todo de golpe. El hialurónico realmente puede durar años fácilmente.

Es seguro el ácido hialurónico

Como material, el ácido hialurónico tiene un perfil de seguridad alto porque es biocompatible, es decir, tu cuerpo ya lo reconoce como propio, así que el riesgo de rechazo es muy bajo, y los efectos secundarios más habituales, como algo de inflamación o un pequeño hematoma en el punto de inyección, desaparecen en pocos días. Dicho esto, la seguridad real de un tratamiento con ácido hialurónico depende sobre todo de quién te lo aplica, ya que las complicaciones graves que existen, aunque poco frecuentes, están relacionadas casi siempre con una técnica incorrecta o con desconocer la anatomía vascular de la cara. Por eso en la clínica cada médico tiene su número de colegiado visible en la web, para que sepas exactamente quién te va a atender antes de reservar.

Reversibilidad: qué hace la hialuronidasa

Una de las ventajas del ácido hialurónico frente a otros materiales de relleno es que se puede disolver con hialuronidasa, una enzima que actúa directamente sobre él, aunque esto no es un botón para deshacer cualquier decisión sino un recurso médico con usos muy concretos. Se utiliza para resolver una complicación vascular si llega a producirse, para disolver el producto de una aplicación anterior en otro centro que no ha dado el resultado esperado, o para eliminar la acumulación de varias sesiones antes de empezar un tratamiento nuevo desde cero, así que funciona como una red de seguridad del material y no como una garantía de que cualquier resultado se pueda ajustar sin más después.

Qué debes saber antes de inyectarte ácido hialurónico

El resultado no depende solo del producto que se use, depende sobre todo de quién te lo aplica y de que la indicación sea la correcta para tu cara en concreto, y esa parte no se resuelve mirándote al espejo en casa ni comparando precios entre clínicas. Se resuelve en una consulta con un médico que conozca bien tu anatomía facial.

En la clínica de la Dra. Sandra Hermida cada tratamiento con ácido hialurónico empieza así, con una valoración médica en la que se analiza tu rostro en conjunto y se decide contigo qué zona lo necesita y cuál no, con el mismo criterio con el que se decide cualquier otro tratamiento en la clínica. Todos los médicos del equipo tienen su número de colegiado visible en la web, así que sabes exactamente quién te va a atender antes de reservar.

Pide tu valoración médica